por lo que para compensar, debía enseñarse también el creacionismo en los colegios públicos, como punto de vista alternativo. Al mismo tiempo, empezaron a abandonar el uso del término creacionismo en favor del diseño inteligente , en un intento de darle más legitimidad científica a la creación divina, pretendiendo equiparar su validez a la de las pruebas de la evolución, sin aludir a ninguna religión en concreto.

Responder